viernes, 29 de julio de 2011

Mitos del parto

Como es bien sabido, parte medular de mi vida son la lectura y la información, y el periodo de embarazo y postparto no han sido excepciones a la regla: saber del desarrollo intrauterino semana por semana, que si la onda groovy para la relajación y la buena vibra, que si las listas de artículos necesarios para la llegada de la pequeña Lety, que si los trámites para el hospital, los cuidados del puerperio, los primeros días de la nueva familia en casa y un sinnúmero de datos que nos han sido de gran utilidad.

Sin embargo, poco viene en los libros, internet y otras publicaciones en torno al místico momento del parto, del preciso instante de dar a luz, y lo poco que se dice no necesariamente coincide con la realidad.

Si bien es cierto que cada mujer es diferente y aun de manera individual los partos son distintos entre sí, a continuación lo que mi experiencia refuta a lo que se ha dicho al respecto:

- Se dice que… la maleta que uno lleva al hospital debe incluir una bolsa con artículos que se puedan necesitar durante el parto, tales como una liga o banda para detener el pelo, caramelos por si se requiere una recarga de energía (por aquello del azúcar), un abanico para aliviar el calor producido por el esfuerzo y música para relajarse.

- La realidad: a la hora de la hora la mentada bolsita se queda en la maleta. De cualquier forma, la liga no es necesaria porque le ponen a uno gorro de quirófano, la azúcar viene incluida en el suero que de cajón te ponen, el abanico sale sobrando (ni modo de estarse echando aire en plena expulsión) y la música seguro ni la oyes al estar concentrada en lo esencial.

- Se dice que… al momento de nacer hay que poner al bebé sobre el pecho de la madre para procurar un contacto inicial piel con piel. Eso beneficia los lazos emocionales de ambos y le da seguridad al recién nacido.

- La realidad: cuando el bebé nace, el pediatra procede a verificar su estado de salud y le realiza la prueba APGAR. Posteriormente te lo llevan para que lo veas, se toma la primerísima foto familiar, le das su beso y al chiquitín lo escoltan al cunero y a la mamá a la sala de recuperación. Ah, y no por ello se ve mermado el lazo emocional.

- Se dice que… hay que amamantar al bebé lo antes posible para que no pierda el reflejo de succión y así sea más fácil la lactancia, tanto para él como para la madre.

- La realidad: si no ponen al bebé sobre el pecho de la madre, ¿ustedes creen que van a dar espacio a la tomadera de leche?... Jajaja (y en cuanto al reflejo de succión, esperen al tercero o cuarto mes y ustedes dirán si no son chupetazos los que da el bebé a su mano y a todo lo que se le atraviese, jajaja).

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