viernes, 2 de marzo de 2012

Por quién votar

Aprovechando lo que han denominado ‘veda electoral’ –que no es más que el bendito periodo en el que los candidatos, perdón, precandidatos a la presidencia tienen prohibido hacer proselitismo y, por tanto, no nos los hemos tenido que soplar–, he reflexionado concienzudamente por quién votar el próximo primero de julio. ¿Y qué panorama encontré? Uno francamente desolador, con personajes altamente mediocres que habrán de imponer los partidos.

Aquí les van los perfiles correspondientes de acuerdo a mi experiencia personal y muy particular:

Opción A:

Hombre terco y mal perdedor. Cuando estuve en Monitor iba cada semana a hablar de ‘honestidá y rectitú’ como las máximas que conducían sus acciones, para lo cual llegaba en un Tsuru blanco portando un reloj ‘de a peso’, siendo que en realidad el hijo mayor tenía una camioneta último modelo, él mismo utilizaba trajes Hermenegildo Zegna de miles de pesos y mientras no lo tomaran las cámaras portaba un costoso reloj.

Es el vivo ejemplo del doble discurso, el típico ‘dos caras’, cuya víscera nos llevó a padecer un plantón de meses en la Avenida Paseo de la Reforma, con toda la impunidad del mundo, incluso mandando al diablo a las instituciones (así de demócrata y respetuoso es él).

Y ya lo veo perdiendo por segunda vez, haciendo otro escándalo, cruzándose una banda de papel de baño en el pecho a manera de símbolo presidencial y nombrando un gabinete alterno (repitiendo Elenita Poniatowska en el área de cultura, por supuesto)…

Opción B:

Del género femenino, con complejos del tamaño de su ambición. Cuando entré a SEDESOL era la titular del ramo. Debido a que las giras internacionales ocuparon buena parte de su agenda –que al día de mi salida de la institución nunca supe de algo que hubieran aportado esos viajes a este país–, en mi área había una fulana dedicada única y exclusivamente a prepararle las comisiones.

Sin embargo, si se pensó en eso como integración de carpetas con materiales para las reuniones, elaboración de documentos con los antecedentes o logística profesional, se equivocaron, porque la chamba consistía en ir ‘de avanzada’ a lugares como París o Nueva York (ah, porque ahí era donde la ‘missis’ iba a discutir la pobreza) para verificar que la habitación del hotel no oliera a cigarro y para buscar a una persona que la peinara durante su estancia.

Cuando la comitiva oficial llegaba, la tipita tenía que bajar al gimnasio del hotel a las 6 de la mañana para apartar la caminadora donde la ñora quería hacer ejercicio, y durante el evento le cuidaba a la hija (porque han de saber que la mujer viajaba con todo y marido y crías, cortesía del erario) o le conseguía Coca Cola Light (para no desentonar con la lechuga, que es lo único que comía de acuerdo a la misma fuente).

Así se trataba el desarrollo social durante su gestión, así que no quiero imaginar si le dan un poco más de poder… (y me lo contó quien lo hacía directamente, una persona de carne y hueso).

Opción C:

De peinado demodé y con una actitud instalada en el acartonamiento, al otro nos lo quisieron vender como heredero de un ex presidente astuto e inteligente (aunque no para bien del país, que eso bien claro nos quedó), cuando la verdad es que de unos meses a la fecha han quedado al descubierto su torpeza, su ignorancia y su ausencia absoluta de talento.

Se casó con una actriz televisiva de medio pelo para montar la pantomima de la ‘familia feliz’, cuando en realidad el muy tipejo tiene hijos regados y reconocidos aquí y allá, dejando al descubierto su falsa e hipócrita moral de clásico macho mexicano (sin olvidar que, cuando le preguntaron por el precio de algunos bienes de la canasta básica, el muy misógino dijo ‘Lo siento, no lo sé porque no soy la señora de la casa’, ¿¿¿¡¡¡!!!???).

Y qué decir de sus penosas apariciones en foros como la prestigiada Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde al apartarse del guión dejó bien claro que su ignorancia es infinita, que tiene cero capacidad para responder e improvisar y que su ausencia de equipo es preocupante (porque ‘de perdis’, cuando alguien sabe sus carencias se rodea de gente que lo saque del hoyo).

Adicionalmente, el esposo de una amiga trabajó de manera muy cercana a él cuando fue gober del Estado de México y me contó que después de dar el grito el 15 de septiembre, el tipo encerraba a todos sus colaboradores para festejar y no dejaba salir a nadie hasta que le daba la gana, y así en otras ocasiones (así de impositivo, dictatorial y bananero, y también lo sé de quien lo vivió).

Por todo lo anterior, como dijera aquel tristemente célebre borrachín cuyo video circulara por internet hace unos años, ‘tengo miedo, tengo miedo’…

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