Según nosotros, con los conciertos que hemos visto los últimos 2 o 3 años – Ana Torroja, Miguel Bosé, Soda Stereo, Rod Stewart, Sting y Roger Waters, por mencionar algunos – serían poquísimos los artistas que quedarían pendientes por ver en los tiempos por venir – exceptuando U2, Café Tacuba y Julieta Venegas. Ah, y Mecano si un día se deciden, por supuesto!! –. Sin embargo, en el último mes y medio hemos ido tres veces al Auditorio Nacional y lo que hemos encontrado han sido gratísimas sorpresas.
Nuestro hallazgo más reciente en cartelera fue Star Wars in Concert, un espectáculo que no había venido a México y del cual desconocíamos su existencia, pero que a los fans de esa historia original de George Lucas nos pareció excelente.
Ni tardos ni perezosos conseguimos boletos y nos dispusimos al evento. Desde la explanada del Auditorio comenzaba la experiencia, pues trajeron artículos originales de las pelis, entre ellos el traje original de Darth Vader (ese personaje es lo máximo!!), el de Chewbacca, el de dos de los Ewoks del Episodio VI, una réplica de Yoda (ese personaje también es bárbaro!!), la placa que simulaba el congelamiento de Han Solo en el episodio V, escenarios para tomarse la foto como la Estrella de la Muerte, Tatooine y las naves de los soldados de la República.
No era raro ver entre la concurrencia a algunos Storm Troopers que deambulaban por ahí para que nos tomáramos la foto, y tampoco faltaron las personas caracterizadas de los emblemáticos personajes, abundando las capas, los cascos, los sables láser y el conocidísimo peinado de la princesa Leia en el episodio IV – que bien dice César que parecen roles de canela, o como bien dice también mi mamá, un par de audífonos antiguos –.
Era increíble ver a todas esas nuevas generaciones de fans de la saga, pequeños ‘caballeros Jedi’ y nuevas aguerridas princesas galácticas que siguen admirando y dando continuidad a esa grandiosa trama, a 33 años de haber sido lanzada.
Ya adentro, luego de la tercera llamada, las luces se apagaron y las percusiones procedieron al clásico redoble que anuncia una producción de 20th Century Fox, y de repente, en una pantalla gigante al fondo del escenario, surgió el emblemático ‘A long time ago, in a galaxy far, far away’..., y que se arranca la orquesta con el tema principal (miren que al momento de contárselos me sigo emocionando!!), con imágenes de los seis largometrajes como fondo.
Posteriormente salió Anthony Daniels, el actor que hizo el papel de C3PO en la totalidad de los episodios, quien fungió como narrador de la presentación de ese día con su dicción perfecta, lo mismo que su entonación y su forma de transmitir las emociones de cada parte – por cierto, siempre pensé que quien personificaba a C3PO era una máquina y no una persona, qué tal… pero ahí vimos también su traje y en realidad era el efecto visual del cine lo que lo hacía ver tan flaquito. Delgado, indudablemente, pero no como una espina de pescado –.
El relato no fue en el orden que salieron las películas, sino la historia de principio a fin: desde la infancia de Anakin Skywalker y su caída al lado obscuro de la Fuerza, hasta las hazañas de su hijo Luke y las fuerzas rebeldes.
Daniels introducía cada parte, la cual proyectaba la esencia de algunos personajes, o las relaciones que se dieron entre ellos, o algunos de los momentos que les tocó vivir para poner fin al Imperio, todo con escenas perfectamente seleccionadas.
Mención especial merece el momento en que la orquesta interpretó la legendaria ‘Marcha imperial’, la canción por excelencia de Vader – que es tan fuerte, tan impresionante, que ante el éxito obtenido fue ejecutada de nueva cuenta al término del espectáculo –.
Al final, todos los asistentes nos pusimos de pie para ovacionar con aplausos interminables a la orquesta por su interpretación, a Lucas por ser artífice de ese mundo fantástico y a John Williams, que si no fuera por sus partituras no imaginaríamos completa esa maravillosa historia.
Y que la Fuerza nos siga acompañando, jaja!!
Nuestro hallazgo más reciente en cartelera fue Star Wars in Concert, un espectáculo que no había venido a México y del cual desconocíamos su existencia, pero que a los fans de esa historia original de George Lucas nos pareció excelente.
Ni tardos ni perezosos conseguimos boletos y nos dispusimos al evento. Desde la explanada del Auditorio comenzaba la experiencia, pues trajeron artículos originales de las pelis, entre ellos el traje original de Darth Vader (ese personaje es lo máximo!!), el de Chewbacca, el de dos de los Ewoks del Episodio VI, una réplica de Yoda (ese personaje también es bárbaro!!), la placa que simulaba el congelamiento de Han Solo en el episodio V, escenarios para tomarse la foto como la Estrella de la Muerte, Tatooine y las naves de los soldados de la República.
No era raro ver entre la concurrencia a algunos Storm Troopers que deambulaban por ahí para que nos tomáramos la foto, y tampoco faltaron las personas caracterizadas de los emblemáticos personajes, abundando las capas, los cascos, los sables láser y el conocidísimo peinado de la princesa Leia en el episodio IV – que bien dice César que parecen roles de canela, o como bien dice también mi mamá, un par de audífonos antiguos –.
Era increíble ver a todas esas nuevas generaciones de fans de la saga, pequeños ‘caballeros Jedi’ y nuevas aguerridas princesas galácticas que siguen admirando y dando continuidad a esa grandiosa trama, a 33 años de haber sido lanzada.
Ya adentro, luego de la tercera llamada, las luces se apagaron y las percusiones procedieron al clásico redoble que anuncia una producción de 20th Century Fox, y de repente, en una pantalla gigante al fondo del escenario, surgió el emblemático ‘A long time ago, in a galaxy far, far away’..., y que se arranca la orquesta con el tema principal (miren que al momento de contárselos me sigo emocionando!!), con imágenes de los seis largometrajes como fondo.
Posteriormente salió Anthony Daniels, el actor que hizo el papel de C3PO en la totalidad de los episodios, quien fungió como narrador de la presentación de ese día con su dicción perfecta, lo mismo que su entonación y su forma de transmitir las emociones de cada parte – por cierto, siempre pensé que quien personificaba a C3PO era una máquina y no una persona, qué tal… pero ahí vimos también su traje y en realidad era el efecto visual del cine lo que lo hacía ver tan flaquito. Delgado, indudablemente, pero no como una espina de pescado –.
El relato no fue en el orden que salieron las películas, sino la historia de principio a fin: desde la infancia de Anakin Skywalker y su caída al lado obscuro de la Fuerza, hasta las hazañas de su hijo Luke y las fuerzas rebeldes.
Daniels introducía cada parte, la cual proyectaba la esencia de algunos personajes, o las relaciones que se dieron entre ellos, o algunos de los momentos que les tocó vivir para poner fin al Imperio, todo con escenas perfectamente seleccionadas.
Mención especial merece el momento en que la orquesta interpretó la legendaria ‘Marcha imperial’, la canción por excelencia de Vader – que es tan fuerte, tan impresionante, que ante el éxito obtenido fue ejecutada de nueva cuenta al término del espectáculo –.
Al final, todos los asistentes nos pusimos de pie para ovacionar con aplausos interminables a la orquesta por su interpretación, a Lucas por ser artífice de ese mundo fantástico y a John Williams, que si no fuera por sus partituras no imaginaríamos completa esa maravillosa historia.
Y que la Fuerza nos siga acompañando, jaja!!
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