jueves, 1 de noviembre de 2007

La aculturación en nuestro tiempo

El tercer programa de esta temporada de otoño de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) estuvo compuesto por la ópera Porgy and Bess, de George Gershwin, las Danzas Sinfónicas del musical West Side Story, de Leonard Bernstein, y una selección de temas de la película Star Wars, de John Williams.

El concierto fue poco convencional: cada parte fue presentada por un narrador, Leonardo Mortera, que explicaba el contexto de esas melodías y su lugar en la música contemporánea. Adicionalmente, la parte final fue aderezada por la presencia de actores que escenificaban partes del largometraje de George Lucas, de tal manera que la Sala Nezahualcóyotl fue iluminada con las espadas de los caballeros Jedi, la mirada sabia del maestro Yoda, la imponente estatura de Chewaca y los movimientos característicos de C3PO. Hasta el violín principal se caracterizó como Luke Skywalker.

César dijo que en ese recinto nunca había escuchado una ovación como la de esa noche: todos aplaudíamos y disfrutábamos de la combinación de artes de la cual éramos testigos. La dirección fue magistral – tomando en cuenta el hecho de que Alun Francis, director en turno, formó parte de la orquestación original de la película –, la ejecución de cada instrumento una delicia – que incluyó al cello a Valentin Mirkov, quien alguna vez me diera clases de dicho instrumento –, y si uno es fan de alguna o de todas las obras – como mi mamá en el caso de West Side Story y César y yo en el de Star Wars – el concierto estuvo sensacional.

Sin embargo, no a todo mundo le pareció algo tan extraordinario: dos días después de la función, en los medios se hablaba de las opiniones encontradas que generó. Algunos coincidían con nosotros y calificaban el concierto de todo un suceso; otros decían que les parecía una falta de respeto que se tocara esa música en ese lugar y encima hubieran permitido la irrupción de los personajes durante el evento.

Lo anterior me lleva a pensar en la aculturación, que es el proceso que permite asimilar elementos de una cultura en otra, y lo que sucedió en la Sala Nezahualcóyotl en esa ocasión es claro ejemplo de ello. De un tiempo a la fecha se ha vuelto cada vez más frecuente que las orquestas interpreten a los contemporáneos, temas de película, que rindan homenaje a compositores locales – como sucedió recientemente con Cri Cri –. Es decir, el esquema clásico implícito en una orquesta, con una estructura formada por determinado número de alientos, cuerdas y percusiones, incorpora a su repertorio aquellos nuevos componentes que el tiempo va generando.

Lo mismo sucede con la siguiente disyuntiva: Día de Muertos o Halloween. En esas fechas se observa una mezcla particular, pues las ofrendas se siguen erigiendo en altares caseros, populares, colectivos e institucionales, se incentiva la redacción de calaveras y se continúan tradiciones como el consumo de pan de muerto – hasta las transnacionales lo venden, prestando atención a los usos y costumbres locales aunque sea por lucro –. Y también los niños se disfrazan para pedir dulces de puerta en puerta como en los países anglosajones, aunque disfraces mexicanos como La Catrina se han incorporado de manera sui generis al proceso del trick or treat.

Recapitulando, bien podemos hablar de la aculturación de noviembre como lo siguiente: un pequeño se disfraza de vampiro para pedir golosinas y luego regresar a su casa para comer pan de muerto en compañía de su familia al tiempo que encienden las veladoras en honor a sus difuntos que vendrán de nuevo a su morada. ¿Algo bueno, algo malo? Simplemente aculturación.

Recordemos lo que dicen los antropólogos y tengámoslo siempre presente: la cultura siempre es dinámica, como dinámico es el propio ser humano. Y también recordemos que nuestro presente siempre va a estar compuesto de aculturaciones pasadas.

6 comentarios:

Pau dijo...

Hace aproximadamente un mes estuvo el Programa de Queen en la misma Sala Nezahualcoyotl y fue también todo un éxito... jamás nadie habría imaginado que un programa así pudiera ser interpretado en ese recinto. Mi novio es súper fan de Queen y estaba bastante escéptico sobre los arreglos y cómo lograrían los intérpretes dar con los sentimientos que habían inspirado a Mercury y compañía para escribir tales canciones. Cuál fue su sopresa que éstos fueron geniales!!! Fue toda una delicia ver la sala a reventar y todo el público interactuar con tal alegría. No cabe duda que este nuevo director está logrando poco a poco con uno de sus objetivos que es atraer al público de todo tipo a la música.

urretaflores dijo...

Vi la transmisión en tele. Se me hizo un programa sensacional. Aunque Porgy and Bess no es lo mejor de Gershwin, la mezcla de las principales melodías de la obra estuvo muy bonita. West Side Story -para mi generación- ha sido siempre un clásico. La suite de danzas sinfónicas ha sido interpretada por muchas, muy buenas, orquestas. La versión del domingo pasado no le pide nada a la magistral dirigida por Seijo Osawa. Para mi, Leonard Bernstein es un genio moderno. Star Wars,sobre todo con los comentarios en el intermedio, en donde el director nos comunicó sus impresiones al hacer la orquestación para la película, me hizo vivir otra vez la emoción de la aventura. Los detractores del concierto están viviendo en la Edad Media.

César GUERRERO ARELLANO dijo...

Respecto al Día de Muertos-Halloween propongo otro ejemplo: esos adornos de plástico que venden en el super, perforados con la técnica del papel picado (tradición mexicana) pero con motivos y colores de Halloween.

Las culturas deben su complejidad y su riqueza precisamente a la aculturación y el intercambio de grupos humanos. Las culturas nunca dejan de evolucionar.

cecy dijo...

Todo lo que se haga con clase y respecto será cultura. Brindar un homenaje a Queen, o a los temas musicales de películas que se consideran como clásicos es un avance para nos quedarnos encasillados.

leonardo Mortera Alvarez dijo...

Es una fortuna encontrar sus comentarios de tan sonado concierto, me hicieron confirmar cosas que pensaba y enriquecieron mi trabajo ademas de subirme el animo. Debo decirles que a nivel institucional las criticas fueron duras, una de ellas fue del intelectual Granados Chapa y la otra de una amiga de la orquesta que incluso la publico en la jornada y en ambas hacian trizas el concierto. Por cierto mi nombre es Leonardo Mortera, narrador del concierto y a pesar del jalon de orejas que recibi,y de haber profanado su sagrado lugar, yo me la pase muy bien y si se rompio un esquema, se que no soy el único que lo hace, asi que nuevamente les agradezco sus palabras.

leonardo Mortera Alvarez dijo...

Es una fortuna encontrar sus comentarios de tan sonado concierto, me hicieron confirmar cosas que pensaba y enriquecieron mi trabajo ademas de subirme el animo. Debo decirles que a nivel institucional las criticas fueron duras, una de ellas fue del intelectual Granados Chapa y la otra de una amiga de la orquesta que incluso la publico en la jornada y en ambas hacian trizas el concierto. Por cierto mi nombre es Leonardo Mortera, narrador del concierto y a pesar del jalon de orejas que recibi,y de haber profanado su sagrado lugar, yo me la pase muy bien y si se rompio un esquema, se que no soy el único que lo hace, asi que nuevamente les agradezco sus palabras.