viernes, 17 de agosto de 2012

Formas de dar el ‘changazo’


Qué feo se siente ver caer a alguien. Por ejemplo, hace dos fines de semana íbamos en el coche y de repente, al voltear hacia la izquierda, fui testigo de cómo una señora perdió pisada en el último escalón de un puente peatonal e irremediablemente fue a dar al piso. Ouch, pobre ñora, qué manera  de dar el changazo…

Eso sí, cuando le pasa a uno, quizá de nervios, la risa no se hace esperar. Como en el otoño de 2010, cuando mi mamá y yo fuimos a hacer unos trámites a las oficinas centrales del Registro Civil. Fue antes de entrar a trabajar, así que llevaba unos pantalones más formales y unos zapatos que le combinaban, aunque eran algo lisos de la suela para mi entonces condición de embarazo (dijeran los obsoletos ‘de gravidez’, jajaja).

A esa hora los ambulantes lavaban las banquetas y el piso estaba mojado, así que mi mamá me ofreció sus zapatos, que tenían goma en la parte inferior. Yo le agradecí el gesto, pero argumenté que eran negros y no combinaban con mi atuendo, así que mejor me quedaba con los que llevaba.

Fue en ese momento que me resbalé un poquitín, hacia atrás, uf!!, no pasó de ahí afortunadamente. Pero di el paso y volví a resbalar, ahora hacia adelante, y otro paso y un nuevo resbalón hacia atrás, ¡qué ridiculez, jajaja! Y en ese momento mi mamá me habló con voz firme y dijo ‘Por Dios, cámbiate esos zapatos’, y para evitar el changazo le hice caso (pero cómo nos reímos, qué cosa más chusca, aunque qué peligroso para la pequeña Lety que iba a bordo).

Sin embargo, hay de changazos a changazos, porque ayer César fue testigo de la muerte de un señor en plena vía pública: salía a comer en horario de oficina y al caminar por la banqueta vio cómo un joven intentaba reanimar al ñor, quien se encontraba tirado, pálido, quizá víctima de un infarto o de un mal golpe al caer al suelo (y se sabe que murió porque cuando César regresó ya estaba en el lugar el camioncito del Servicio Médico Forense…).

Pobre hombre, quién sabe si llevaría algún tipo de identificación, cómo saber si estaba enfermo o si fue un accidente que se pudo evitar. Qué triste terminar así…

Pero para changazos el de una ñora de SEDESOL hace como año y medio; fue muy comentado que alguien había fallecido en su lugar de trabajo en el otro edificio sede, ahí sentada, frente a su computadora, dando el changazo en plena oficina. Y como no tenía la mejor relación con su jefa, la muy tipa mandó sacar a la calle el cuerpo con tal de que no le fincaran responsabilidades.

Así, se diría que simplemente murió en la avenida, como el pobre ñor al que vio César, y la recogerían sin tanto cuestionamiento (para que vean en qué clase de cloaca estaba yo metida… Como bien dice César, más que Desarrollo Social lo que hay ahí es Subdesarrollo Social, qué bajeza…).

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