viernes, 20 de enero de 2012

Me voy

‘No voy a llorar y decir
que no merezco esto, porque
es probable que lo merezco
pero no lo quiero por eso me voy’…


Julieta Venegas.

* * * *

- Por los ninguneos, la indiferencia y los desplantes;

- Porque nunca se tuvo una consideración conmigo, ni cuando lo de Lita ni al nacer la pequeña Lety (eso sí, no le debo nada a nadie y eso siempre es mejor);

- Por las veces que tuve que hacer el trabajo de otros de la misma área por ser los consentidos de la jefa en turno (y encima justificaban la holgazanería de esos personajes diciendo ‘fulano no ha terminado porque es muy meticuloso, así que como tú ya terminaste tu parte ayúdale’);

- Porque a nadie le importó cómo regresaría a casa (y siendo mujer) al salir en una ocasión pasada la media noche, todo ‘por si se ofrecía algo al Subsecretario’;

- Por las faltas de respeto, la ausencia total de profesionalismo y el miedo a tomar las decisiones más básicas (como autorizar vacaciones u otorgar un permiso médico);

- Porque nunca salí a las 18:00 hrs. como indicaba mi contrato (y encima me vieron con recelo cuando hice valer la hora de lactancia que existe por ley);

- Por las tardes en que la pseudo jefa se hizo loca en Reforma para no saludar a la hora de la comida, cuando en la oficina te ‘secuestraba’ hasta 3 o 4 horas seguidas para contarte falsas glorias pasadas, redactar un simple correo electrónico o quejarse del statu quo que le era desfavorable;

- Porque nunca regularon el aire acondicionado (qué heladera de lugar, brrr!! Además de la fauna que habitaba en los ductos. Incluso tengo la impresión de que ahí se podrían encontrar nuevas especies entomológicas, jaja);

- Por la discrecionalidad, el descaro y el nepotismo;

- Porque no les dio la gana cambiarme la computadora como al resto porque estaba de licencia médica por maternidad;

- Por las reuniones en Cancillería en las cuales la misma fulana también tenía amnesia y tampoco saludaba (siendo que uno había hecho todo el trabajo para ese evento);

- Porque cuando me tenían que operar de la vesícula una de las jefas me preguntó ‘¿Es necesario que te operen?’ (no, tonta, lo que pasa es que me encanta que me hagan 5 agujeros en la zona abdominal para luego introducir equipo quirúrgico para que saquen la vesícula por el ombligo…)

Y por un larguíiiiiiisiimo etcétera, ME VOY!!

Y es que como dijera la canción ‘El uno, el dos, el tres’ de Mecano, ‘ese día un día llegará, no será pronto ni tarde’, y la ocasión finalmente ha llegado: después de seis años, ocho meses de trabajar en SEDESOL, parto hacia nuevos horizontes.

Eso sí, no crean que todo fue obscuro como estar en Azkabán (aunque mucho se le asemejaba, con dementores y todo, jaja!!); también hubo buenas caminatas después de comer, aproveché los jugos de Las Palomas (buenos y baratísimos!!), disfruté inmensamente los medios días libres (como el 15 de septiembre), me deleité con las galletas de La Galia que ponían en las salas de juntas cuando venían delegaciones extranjeras (qué buenas galletas, mmm), aproveché el rumbo para comer con César una vez por semana y pasear por el Centro Histórico, me organizaron un baby shower que estuvo concurridísimo e incluso me llegué a sentir como en serie gringa de oficina por la diversidad de personajes, las anécdotas, las entradas y salidas de nuevos elementos y un sinfín de situaciones que le dieron los toques tragicómicos a mi paso por la institución.

Finalmente, he de confesar que me voy con la satisfacción de haber hecho mi trabajo con el mayor profesionalismo y eficiencia, que siempre agradeceré a Dios la oportunidad de haber estado ahí y que ha sido un honor contribuir, con el granito de arena que me tocó, a mejorar el nivel de vida de la población en nuestro país.

* * * *

‘Qué lástima pero adiós
me despido de ti y me voy’.


Julieta Venegas.

No hay comentarios: