No cabe duda que estamos ‘en el hoyo’ con nuestro sistema de partidos. Comenzando el año vimos algo insólito: César Nava, dirigente nacional del PAN, tomado de la mano de Jesús Ortega, quien encabeza al PRD, ambos levantando los brazos en señal de victoria, muy contentitos por las alianzas que están estableciendo para ganarle al PRI en las elecciones estatales por venir.
¿Cómo podría eso funcionar si el PRD ha dicho que el presidente de México, militante panista, es un gobernante espurio y su investidura no tiene validez por venir de un proceso electoral fraudulento? Y en caso de ganar alguna gubernatura, ¿con base en qué principios van a elaborar su programa de gobierno, cómo se van a repartir el hueso?
Pienso en los militantes de esos partidos y qué situación más desconcertante, porque agua y aceite no se mezclan: aunque el fin parezca justificar los medios, esas sustancias siempre estarán separadas por su misma esencia y eso pasa con partidos como PAN y PRD, que son como los extremos de un mismo péndulo.
Un caso más: el del pelmazo de César Nava negando categóricamente haber firmado un acuerdo con el PRI, cuando al poco tiempo sale Beatriz Paredes con el documento en mano conteniendo su firma, la del Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, la de un representante del ‘goberladrón’ Peña Nieto y la del propio Nava…
No sé qué fue peor: que lo negara dos o tres veces, como un Judas cualquiera, o el motivo por el cual suscribieron el documento, que era evitar que el PAN se aliara con cualquier fuerza política para contender por el Estado de México a cambio de aprobar el presupuesto 2010.
Y qué tal el circo de más de cinco horas montado esta semana en pleno Congreso de la Unión (omitiendo lo de ‘honorable’ porque sus integrantes son una vergüenza nacional): hubo descalificaciones, actitudes cínicas, desprecio por el encargo público y hasta un ‘Pinocho’ instalado en una curul. ¿Que esos son nuestros representantes?... Al menos, míos no… (bendito voto en blanco, jaja!!).
Que alguien me explique qué clase de cochinero es ese!! La única explicación es que nuestro sistema de partidos está en franca decadencia, que los políticos siguen respondiendo a intereses de grupo y no de la ciudadanía, y que, desafortunadamente, hagan lo que hagan tienen ganados los espacios en la vida pública de este país.
Lo mínimo que tendrían que hacer dos que tres de esos torpes es sencillamente renunciar, por respeto, por dignidad, y más el tracalero de Nava, que es un mustio, un antipático, un cobarde en el que no podría confiar nadie como cabeza de un partido político a nivel nacional. Y lo más alarmante es que el Comité Ejecutivo Nacional del PAN avala sus errores y los respalda – valiente estructura… –.
Ahí está nuestra democracia, esa es, no hay otra: la de la deshonestidad, la de las mafias de los grupúsculos, la del conformismo ciudadano ante tanta transa, que derivará en votar por esos mismos partidos chapuceros cuando sea época electoral.
¿Cómo podría eso funcionar si el PRD ha dicho que el presidente de México, militante panista, es un gobernante espurio y su investidura no tiene validez por venir de un proceso electoral fraudulento? Y en caso de ganar alguna gubernatura, ¿con base en qué principios van a elaborar su programa de gobierno, cómo se van a repartir el hueso?
Pienso en los militantes de esos partidos y qué situación más desconcertante, porque agua y aceite no se mezclan: aunque el fin parezca justificar los medios, esas sustancias siempre estarán separadas por su misma esencia y eso pasa con partidos como PAN y PRD, que son como los extremos de un mismo péndulo.
Un caso más: el del pelmazo de César Nava negando categóricamente haber firmado un acuerdo con el PRI, cuando al poco tiempo sale Beatriz Paredes con el documento en mano conteniendo su firma, la del Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, la de un representante del ‘goberladrón’ Peña Nieto y la del propio Nava…
No sé qué fue peor: que lo negara dos o tres veces, como un Judas cualquiera, o el motivo por el cual suscribieron el documento, que era evitar que el PAN se aliara con cualquier fuerza política para contender por el Estado de México a cambio de aprobar el presupuesto 2010.
Y qué tal el circo de más de cinco horas montado esta semana en pleno Congreso de la Unión (omitiendo lo de ‘honorable’ porque sus integrantes son una vergüenza nacional): hubo descalificaciones, actitudes cínicas, desprecio por el encargo público y hasta un ‘Pinocho’ instalado en una curul. ¿Que esos son nuestros representantes?... Al menos, míos no… (bendito voto en blanco, jaja!!).
Que alguien me explique qué clase de cochinero es ese!! La única explicación es que nuestro sistema de partidos está en franca decadencia, que los políticos siguen respondiendo a intereses de grupo y no de la ciudadanía, y que, desafortunadamente, hagan lo que hagan tienen ganados los espacios en la vida pública de este país.
Lo mínimo que tendrían que hacer dos que tres de esos torpes es sencillamente renunciar, por respeto, por dignidad, y más el tracalero de Nava, que es un mustio, un antipático, un cobarde en el que no podría confiar nadie como cabeza de un partido político a nivel nacional. Y lo más alarmante es que el Comité Ejecutivo Nacional del PAN avala sus errores y los respalda – valiente estructura… –.
Ahí está nuestra democracia, esa es, no hay otra: la de la deshonestidad, la de las mafias de los grupúsculos, la del conformismo ciudadano ante tanta transa, que derivará en votar por esos mismos partidos chapuceros cuando sea época electoral.
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