Mientras más veo ‘The big bang theory’ más me convenzo de algo: soy una nerd. Sí, lo confieso abiertamente, una nerd hecha y derecha (aunque, a diferencia del estereotipo, me alacio el pelo y ya no uso lentes gracias al bendito láser, jaja).
La ‘nerdez’ no surge de un día para otro, sino que se cultiva día a día. Así, cuando uno se da cuenta, tiene todo un anecdotario, perdón, nerdotario, cuyos relatos no hacen más que corroborarlo.
Para muestra, un botón, juzguen ustedes:
- Arriba el vocabulario!! Como ya he dicho anteriormente, las canciones del grupo español Mecano son mis favoritas, y además de su valor musical, con ellas he aprendido nuevas palabras de nuestra lengua (como malva, armiño, payo o chorrada). Así, cada palabra ‘ignota’ (para que ustedes aprendan una nueva en este blog, jajaja) implicaba una productiva consulta al diccionario.
Un día, en sexto de primaria, en una de esas discusiones infantiles con un fulanito, le dije algo así como ‘tú no tienes pundonor’ (de la canción ‘No hay marcha en Nueva York’). El mal pensado ese me acusó con la ‘teach’, ella vino conmigo y sólo puso en evidencia su ignorancia cuando, en lugar de haber verificado, se quedó de a seis cuando le enseñé que pundonor significa honra o amor propio, jajaja.
- Gracias San Juan!! Ya en secundaria, en clase de música, el profe hizo una dinámica para obtener puntos aplicables a la calificación que consistía en lo siguiente: cada uno proponía tres preguntas de lo que hubiéramos visto en la clase y estas iban a parar a una urna. Después, dos alumnos pasaban al pizarrón y tenían que responder a la vista de todos el cuestionamiento que surgiera al azar. Quien contestara correctamente pasaba a la siguiente ronda con otro participante y así hasta que todos hubieran pasado y al final sólo quedaran los dos mejores del grupo.
Yo propuse algunas de las preguntas más complicadas: cuántos y de qué tipo de instrumentos se compone una orquesta de cámara, y cuál es el Himno a San Juan en latín. Este último, además de verlo como dato curioso en la escuela, lo aprendí desde las clases de música que tomé en la Ollin Yollinztli durante casi cuatro años, donde me enseñaron solfeo, conjuntos corales, expresión corporal y violoncello. Su importancia radica en que de la primera parte de sus versos surgieron las notas musicales.
Así iban pasando rondas y rondas, y yo ganaba y ganaba hasta que llegué con otro tipillo a la última etapa. La pregunta ya no fue por sorteo, sino que el ‘teach’ eligió las más difíciles. En eso, por el 10 de calificación, que va diciendo: ¿cuáles son los instrumentos que conforman una orquesta de cámara? Y lo escribí como bólido en el pizarrón. Tipito no supo. Pero para que fuera ‘justo’, el prof pidió a tipito que eligiera otra pregunta difícil y así no habría duda que yo era plus plus de la cultura musical.
¿Cuál fue la pregunta? Naturalmente el Himno a San Juan en latín, jajaja, y lo recité como un loro parlanchín: ut queant laxis (ut fue sustituido por do), resonare fibris, mira gestuorum, famuli tuorum, solve polluti, labi reatus, sancte Ioannes. Lo que nadie supo fue, en primer lugar, que yo plantee esas preguntas; en segundo, que dominaba ese himno, y tercero, que ni siquiera necesitaba el 10 en música porque ya lo tenía, jajaja.
- Hay de actividades a actividades… En prepa, cuando uno hacía prácticas de química en el laboratorio, la bruja que daba la clase – una vieja espantosa, mula como ella sola, a la que apodaban ‘Felipa’, por su parecido mandibular con ‘Felipito’ el de Mafalda – formó los equipos por orden alfabético y a mi me tocó con dos antipáticos que querían ser químicos. Por eso, y porque no había amistad ni nada, no me hacían partícipe de la clase.
En una ocasión, ellos fueron entusiastas por lo materiales y a hacerle al cuento con los matraces y esas cosas, mientras yo me quedé mosqueando en la mesa de trabajo. De repente, que llega ‘Felipa’ y me dice ‘Se puede saber qué está usted haciendo’, y yo, con cara de circunstancia, que le contesto, ‘Pensando’, y la teach que se apena y en retirada dice ‘Uh, perdón…’, jajaja, o sea que tomó muy en serio mi actividad.
- Dominando el orbe. Para cerrar este tomo, les contaré la más reciente, que fue hace dos o tres meses, cuando una ñora de la oficina, queriendo presumir las funciones de su Ipod touch abrió un programa que incluía banderas y capitales de los países del mundo.
Queriéndose pasar de lista que va diciendo ‘Te voy a enseñar las maravillas que incluye este aparato. A ver, busquemos un país, mmm… aquí está: Burkina Faso, ¡sí, ya está! A ver, cuál es la capital de Burkina Faso’, y yo, sin pensar mucho, respondí: ‘Creo que Ouagadougou (que se dice ‘Uagadugu’), y cuál fue su sorpresa cuando vio que yo tenía razón, jaja, a lo que naturalmente no dijo nada ni dio reconocimiento, jajaja.
Y aquí cerramos este breve y ‘bloguero’ nerdotario, con algunas de mis hazañas más representativas en la materia, haciendo gala de conocimientos y una cultura general que sólo quienes entran en la categoría nerd pueden presentar, jajaja.
La ‘nerdez’ no surge de un día para otro, sino que se cultiva día a día. Así, cuando uno se da cuenta, tiene todo un anecdotario, perdón, nerdotario, cuyos relatos no hacen más que corroborarlo.
Para muestra, un botón, juzguen ustedes:
- Arriba el vocabulario!! Como ya he dicho anteriormente, las canciones del grupo español Mecano son mis favoritas, y además de su valor musical, con ellas he aprendido nuevas palabras de nuestra lengua (como malva, armiño, payo o chorrada). Así, cada palabra ‘ignota’ (para que ustedes aprendan una nueva en este blog, jajaja) implicaba una productiva consulta al diccionario.
Un día, en sexto de primaria, en una de esas discusiones infantiles con un fulanito, le dije algo así como ‘tú no tienes pundonor’ (de la canción ‘No hay marcha en Nueva York’). El mal pensado ese me acusó con la ‘teach’, ella vino conmigo y sólo puso en evidencia su ignorancia cuando, en lugar de haber verificado, se quedó de a seis cuando le enseñé que pundonor significa honra o amor propio, jajaja.
- Gracias San Juan!! Ya en secundaria, en clase de música, el profe hizo una dinámica para obtener puntos aplicables a la calificación que consistía en lo siguiente: cada uno proponía tres preguntas de lo que hubiéramos visto en la clase y estas iban a parar a una urna. Después, dos alumnos pasaban al pizarrón y tenían que responder a la vista de todos el cuestionamiento que surgiera al azar. Quien contestara correctamente pasaba a la siguiente ronda con otro participante y así hasta que todos hubieran pasado y al final sólo quedaran los dos mejores del grupo.
Yo propuse algunas de las preguntas más complicadas: cuántos y de qué tipo de instrumentos se compone una orquesta de cámara, y cuál es el Himno a San Juan en latín. Este último, además de verlo como dato curioso en la escuela, lo aprendí desde las clases de música que tomé en la Ollin Yollinztli durante casi cuatro años, donde me enseñaron solfeo, conjuntos corales, expresión corporal y violoncello. Su importancia radica en que de la primera parte de sus versos surgieron las notas musicales.
Así iban pasando rondas y rondas, y yo ganaba y ganaba hasta que llegué con otro tipillo a la última etapa. La pregunta ya no fue por sorteo, sino que el ‘teach’ eligió las más difíciles. En eso, por el 10 de calificación, que va diciendo: ¿cuáles son los instrumentos que conforman una orquesta de cámara? Y lo escribí como bólido en el pizarrón. Tipito no supo. Pero para que fuera ‘justo’, el prof pidió a tipito que eligiera otra pregunta difícil y así no habría duda que yo era plus plus de la cultura musical.
¿Cuál fue la pregunta? Naturalmente el Himno a San Juan en latín, jajaja, y lo recité como un loro parlanchín: ut queant laxis (ut fue sustituido por do), resonare fibris, mira gestuorum, famuli tuorum, solve polluti, labi reatus, sancte Ioannes. Lo que nadie supo fue, en primer lugar, que yo plantee esas preguntas; en segundo, que dominaba ese himno, y tercero, que ni siquiera necesitaba el 10 en música porque ya lo tenía, jajaja.
- Hay de actividades a actividades… En prepa, cuando uno hacía prácticas de química en el laboratorio, la bruja que daba la clase – una vieja espantosa, mula como ella sola, a la que apodaban ‘Felipa’, por su parecido mandibular con ‘Felipito’ el de Mafalda – formó los equipos por orden alfabético y a mi me tocó con dos antipáticos que querían ser químicos. Por eso, y porque no había amistad ni nada, no me hacían partícipe de la clase.
En una ocasión, ellos fueron entusiastas por lo materiales y a hacerle al cuento con los matraces y esas cosas, mientras yo me quedé mosqueando en la mesa de trabajo. De repente, que llega ‘Felipa’ y me dice ‘Se puede saber qué está usted haciendo’, y yo, con cara de circunstancia, que le contesto, ‘Pensando’, y la teach que se apena y en retirada dice ‘Uh, perdón…’, jajaja, o sea que tomó muy en serio mi actividad.
- Dominando el orbe. Para cerrar este tomo, les contaré la más reciente, que fue hace dos o tres meses, cuando una ñora de la oficina, queriendo presumir las funciones de su Ipod touch abrió un programa que incluía banderas y capitales de los países del mundo.
Queriéndose pasar de lista que va diciendo ‘Te voy a enseñar las maravillas que incluye este aparato. A ver, busquemos un país, mmm… aquí está: Burkina Faso, ¡sí, ya está! A ver, cuál es la capital de Burkina Faso’, y yo, sin pensar mucho, respondí: ‘Creo que Ouagadougou (que se dice ‘Uagadugu’), y cuál fue su sorpresa cuando vio que yo tenía razón, jaja, a lo que naturalmente no dijo nada ni dio reconocimiento, jajaja.
Y aquí cerramos este breve y ‘bloguero’ nerdotario, con algunas de mis hazañas más representativas en la materia, haciendo gala de conocimientos y una cultura general que sólo quienes entran en la categoría nerd pueden presentar, jajaja.
1 comentario:
Sobre todo algo: los nerds se ufanan de su nerdez.
En cuanto a TBBT, ésta provoca dos cosas: que los minutos viéndola se alarguen o se acorten. El nivel de nerdez de cada quien determinará los resultados (a esto le vendría un corolario einsteiniano, pero, también, el nivel de nerdez de cada quien hace necesario o no que lo exponga aquí).
Otro beso.
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