En países como el nuestro, los concursos de televisión, radio u otro tipo de convocante consisten por lo general en llegar corriendo a alguna esquina de la ciudad para decir la frase ganadora, mandar un mensaje con tales características y, ahora con menor frecuencia, mostrar resistencia física.
Ya ni siquiera organizan concursos de conocimientos, al menos no muy serios, en los que el participante demostraba su sapiencia al tiempo que el público se quedaba con ‘algo más’ de la competencia.
Tal parece que la gente no tiene tiempo para cultivar algún talento o para realizar hazañas más laboriosas, y que la educación y la cultura generales son tan precarias que ‘no dan’ para ponerse a prueba. Menos aun para desarrollar otro tipo de aptitudes.
Sin embargo, en el primer mundo, con mayor dedicación al ocio y otras monerías, se preparan para actividades como las que a continuación les voy a describir:
- La mayor duración en el sauna: este se celebra cada año desde 1999 en Finlandia. El ganador es aquel que resista mayor tiempo adentro de un sauna a 110° C. Hay categoría masculina y femenina y el tiempo promedio que duran en el interior de la cabina es de 11 minutos.
- El silbido más melódico: es un concurso que organizan en Japón, donde unos 70 silbantes vestidos de gala asisten para entonar el más armonioso de los sonidos. Hasta parecen pájaros los infelices, pero entonando rolitas completas!!... El ganador 2007, de nacionalidad japonesa, confesó silbar 3 horas diarias para no perder práctica (y de qué vivirá el muy tipo?...).
- El ‘come-jochos’: en Estados Unidos hay una competencia anual donde triunfa quien coma el mayor número de hot dogs en 10 minutos. La condición es no vomitar y engullir, aunque sea por separado, los panes que acompañan a las salchichas (y aquí, millones de personas no tienen más que un pan duro para comer…).
Lo más bizarro es que no sólo son ociosos los concursantes, sino los espectadores que asisten para presenciar esas competencias, las cuales incluso tienen patrocinadores que otorgan miles de dólares en premios.
Y mientras al mundo en desarrollo nos llegan los patrocinios y un excedente mayor de tiempo libre, tendremos que seguir preocupándonos por conservar la chamba, mantener la salud y pagar cuentas con nuestro propio dinero. Pero eso también ‘sabe’, apoco no!!
Ya ni siquiera organizan concursos de conocimientos, al menos no muy serios, en los que el participante demostraba su sapiencia al tiempo que el público se quedaba con ‘algo más’ de la competencia.
Tal parece que la gente no tiene tiempo para cultivar algún talento o para realizar hazañas más laboriosas, y que la educación y la cultura generales son tan precarias que ‘no dan’ para ponerse a prueba. Menos aun para desarrollar otro tipo de aptitudes.
Sin embargo, en el primer mundo, con mayor dedicación al ocio y otras monerías, se preparan para actividades como las que a continuación les voy a describir:
- La mayor duración en el sauna: este se celebra cada año desde 1999 en Finlandia. El ganador es aquel que resista mayor tiempo adentro de un sauna a 110° C. Hay categoría masculina y femenina y el tiempo promedio que duran en el interior de la cabina es de 11 minutos.
- El silbido más melódico: es un concurso que organizan en Japón, donde unos 70 silbantes vestidos de gala asisten para entonar el más armonioso de los sonidos. Hasta parecen pájaros los infelices, pero entonando rolitas completas!!... El ganador 2007, de nacionalidad japonesa, confesó silbar 3 horas diarias para no perder práctica (y de qué vivirá el muy tipo?...).
- El ‘come-jochos’: en Estados Unidos hay una competencia anual donde triunfa quien coma el mayor número de hot dogs en 10 minutos. La condición es no vomitar y engullir, aunque sea por separado, los panes que acompañan a las salchichas (y aquí, millones de personas no tienen más que un pan duro para comer…).
Lo más bizarro es que no sólo son ociosos los concursantes, sino los espectadores que asisten para presenciar esas competencias, las cuales incluso tienen patrocinadores que otorgan miles de dólares en premios.
Y mientras al mundo en desarrollo nos llegan los patrocinios y un excedente mayor de tiempo libre, tendremos que seguir preocupándonos por conservar la chamba, mantener la salud y pagar cuentas con nuestro propio dinero. Pero eso también ‘sabe’, apoco no!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario