Qué tragedia la de la guardería en Hermosillo, qué auténtica tragedia que al día de hoy ha cobrado la vida de 44 pequeñitos. Qué cosa más horrible para las madres que la mañana del 5 de junio dejaron ahí a sus hijos para ir al trabajo, regresar y encontrarlos sin vida.
Y la bolita va y la bolita viene y nadie se hace responsable, porque si bien pudo tratarse de un accidente, las condiciones que presentaba la guardería y que han ido saliendo a la luz señalan que esto pudo evitarse. Basta ver las imágenes del bodegón que la alojaba para despertar sospechas.
Las investigaciones han denunciado rutas de evacuación mal diseñadas, salidas de emergencia obstruidas y un techo forrado de poliuretano que, en llamas, generó un gas venenoso que costó la vida a los niños. Incluso dijeron que el portón de la fachada no funciona como tal, sino que está cancelado por dentro, y fue por eso que con la ayuda de una camioneta se tuvieron que abrir sendos agujeros en las paredes para crear una salida de emergencia al momento del siniestro.
Con todo eso, no es posible que el IMSS afirme haber verificado el inmueble hace apenas quince días sin clausurarlo, y es ahí donde digo categóricamente ¡basta de simulaciones! Porque el pseudo inspector simuló haber recorrido la guardería, simuló que todo estaba en orden, las personas que ahí trabajaban simularon quedarse muy tranquilas y lo único no simulado fue la irreparable pérdida que registran decenas de familias luego de la muerte de sus hijos.
Qué daño ha hecho a este país esa actitud simuladora: hago que no me percaté que se malmetieron en la fila, hago que no vi que tiraron basura en la calle, hago que no vi que dieron una mordida, etc… etc… etc… siendo que cada simulación tiene consecuencias de suma importancia.
Hacerse de la vista gorda no nos deja nada. Si no lo creen, como muestra basta el ‘botón’ de Sonora.
Y la bolita va y la bolita viene y nadie se hace responsable, porque si bien pudo tratarse de un accidente, las condiciones que presentaba la guardería y que han ido saliendo a la luz señalan que esto pudo evitarse. Basta ver las imágenes del bodegón que la alojaba para despertar sospechas.
Las investigaciones han denunciado rutas de evacuación mal diseñadas, salidas de emergencia obstruidas y un techo forrado de poliuretano que, en llamas, generó un gas venenoso que costó la vida a los niños. Incluso dijeron que el portón de la fachada no funciona como tal, sino que está cancelado por dentro, y fue por eso que con la ayuda de una camioneta se tuvieron que abrir sendos agujeros en las paredes para crear una salida de emergencia al momento del siniestro.
Con todo eso, no es posible que el IMSS afirme haber verificado el inmueble hace apenas quince días sin clausurarlo, y es ahí donde digo categóricamente ¡basta de simulaciones! Porque el pseudo inspector simuló haber recorrido la guardería, simuló que todo estaba en orden, las personas que ahí trabajaban simularon quedarse muy tranquilas y lo único no simulado fue la irreparable pérdida que registran decenas de familias luego de la muerte de sus hijos.
Qué daño ha hecho a este país esa actitud simuladora: hago que no me percaté que se malmetieron en la fila, hago que no vi que tiraron basura en la calle, hago que no vi que dieron una mordida, etc… etc… etc… siendo que cada simulación tiene consecuencias de suma importancia.
Hacerse de la vista gorda no nos deja nada. Si no lo creen, como muestra basta el ‘botón’ de Sonora.
1 comentario:
Concluyo este evento como resultado de la asquerosa corrupción que persevera en este país. No hay más.
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