viernes, 13 de febrero de 2009

Conociendo el 14 de febrero de San Valentín

Es la víspera del 14 de febrero: la ciudad se llena de rojo y blanco, de flores, chocolates y corazones en todas sus presentaciones (globos, galletas, pasteles, paletas de caramelo, bombones, etc…). La gente sonríe, todo el mundo se alborota y las calles se tornan caóticas porque todos quieren festejar el Día del Amor y la Amistad.

Pero, ¿por qué ese día, quién fue ese santo? Aquí les va la historia:

Valentín era obispo en Interamna Nahartium, actual ciudad de Terni, en la región de Umbría, Italia. Su época (siglo III d.C.) coincidió con la del emperador romano Claudio II, quien prohibió las bodas porque decía que lo que se necesitaba eran soldados para el ejército, no matrimonios.

Ante eso y favoreciendo el amor como principio básico de su fe, Valentín se dedicó a casar secretamente a las parejas. Su fama fluyó junto al río Tíber, fomentando que cada vez más jóvenes acudieran a él para formalizar las uniones de pareja.

A la muerte de Claudio II, Aureliano asume la cabeza del imperio y opta por encarcelar a Valentín. En su encierro, este fungió como profesor de Julia, la hija del carcelero, quien era ciega de nacimiento. A ella le enseñó las letras y le habló de Dios, haciendo hincapié en que tuviera fe para poder ver, llevando a la joven a ver la luz entre los barrotes de las celdas.

Fue el 14 de febrero del año 273 que Valentín muere degollado y es enterrado en la Iglesia de Santa Práxedes, en Roma, aunque actualmente sus restos descansan en la Basílica que lleva su nombre en Terni, donde año con año se reúnen cientos de parejas que confían en los buenos auspicios del santo para contraer nupcias.

Se dice que Julia, agradecida con el santo, plantó un almendro junto a su tumba en señal de amor duradero, por lo que a la fecha se considera a las almendras símbolo de amor y amistad incondicionales.

Mucho se dice que fechas como el 14 de febrero sólo funcionan por la mecánica de la publicidad. Sin embargo, más allá de los regalitos, las golosinas y los festejos, me parece que es un día que amerita ser recordado año con año por tratarse del amor, un sentimiento universal que se debe celebrar a diario, aunque al igual que otras festividades como el Día de las Madres o el Día de los Abuelitos, ponerle fecha es buen pretexto para hacerlo particularmente especial.

Hay quienes irán al cine, otros a comer, unos más se reunirán en algún lugar con un grupo de amigos y no faltarán quienes asistan al ‘magno beso’ que se darán miles de parejas en el Zócalo capitalino para romper el récord Guinness del mayor número de personas besándose simultáneamente (la marca actual la posee Londres con 35,000 besucones).

Lo cierto es que el lugar no es tan importante como el hecho de disfrutar de la compañía de la gente que hace de la vida el viaje más especial!!!!

1 comentario:

cecy dijo...

Gracias Lety por este brevario cultural.