Periódicamente recibo un boletín de ticketmaster con los anuncios de próximos eventos. Suelo no hacerles mucho caso porque el contenido es bastante chafa, pero hace poco detecté que venía anunciado ‘Magneto en concierto. Auditorio Nacional. Sábado 22 de mayo, 20:00 hrs.’ (sé lo que mi querido primo Migue dirá al respecto…).
Me puse nerviosa, me apresuré a ver el costo de los boletos y a consultar el calendario para ver disponibilidad de agenda. Recordé la presentación que ofrecieron el año pasado, en octubre, en el Teatro Metropolitan, y fue increíble volver a oír esas rolas después de unos 14 años de haber desaparecido el grupo.
El lugar estaba llenísimo, al tope, con puras ‘contemporáneas’ de edad y gusto musical. Algunas de ellas iban acompañadas del esposo, el novio, la mamá o los hijos (qué tal, insisto que en ocasiones como esa es donde se nota cómo ha pasado el tiempo).
‘Los Magneto’ cantaron y bailaron, con todo y las coreografías originales, los éxitos de entonces: ‘La puerta del colegio’, ‘Para siempre’, ‘Sugar sugar’, ‘Eva María’, ‘Mi amada’, ‘Cambiando el destino’, ‘A corazón abierto’ y ‘Malherido’ (en esa sigo sin poder creer que, en la parte de mayor sentimiento de la canción, el vocalista se equivocara de letra … en lugar de decir ‘sentado bajo el alba, con la mirada fija hacia la nada’ dijo el estribillo de la segunda parte, ‘asomado a la ventana, con la esperanza siempre de tu llegada’…), y según me acuerdo cerraron con el clásico ‘Vuela vuela’.
Las fans nos emocionamos, brincamos, bailamos, lloramos y volvimos a disfrutar de un concierto que no pensamos volver a vivir. Y por supuesto que cantamos toooodas las rolas, porque curiosamente las letras de las canciones favoritas nunca se olvidan – por eso, menos concibo que al muy tipo, después de cantar lo mismo en tantos foros y por tantos años, se le haya pasado… –.
De regreso al momento actual (imagínenme cayendo de golpe y porrazo en mi silla de la oficina, POINGGGG!! Jajaja), en pleno dilema de ir o no ir al concierto que darán en el Auditorio Nacional, caí en cuenta que en realidad, tanto los pillines del grupo como sus representantes, los organizadores y todos los involucrados en la industria del espectáculo, ven en la nostalgia musical una fuente inagotable de recursos, pues concierto que organicen con ‘betabeles’ de antaño, concierto que seguramente estará abarrotado.
Una vez estuvo bien, pero luego de pensar que a ‘los Magneto’ seguro se les acabaron los ahorros en estos 14 años y que quieren recuperar los dineros perdidos con nuevas series de conciertos, organizados so pretexto de festejar 25 años de haber formado el grupo (¿?), decidí que a mi no me duermen con eso de las añoranzas: a otro perro con ese hueso, que yo no les doy un solo peso (con verso sin esfuerzo y toda la cosa, jajaja!!).
Nota: eso sí, si viniera Mecano no dudaría en llenarles el ‘cochinito’… jajaja!!
Me puse nerviosa, me apresuré a ver el costo de los boletos y a consultar el calendario para ver disponibilidad de agenda. Recordé la presentación que ofrecieron el año pasado, en octubre, en el Teatro Metropolitan, y fue increíble volver a oír esas rolas después de unos 14 años de haber desaparecido el grupo.
El lugar estaba llenísimo, al tope, con puras ‘contemporáneas’ de edad y gusto musical. Algunas de ellas iban acompañadas del esposo, el novio, la mamá o los hijos (qué tal, insisto que en ocasiones como esa es donde se nota cómo ha pasado el tiempo).
‘Los Magneto’ cantaron y bailaron, con todo y las coreografías originales, los éxitos de entonces: ‘La puerta del colegio’, ‘Para siempre’, ‘Sugar sugar’, ‘Eva María’, ‘Mi amada’, ‘Cambiando el destino’, ‘A corazón abierto’ y ‘Malherido’ (en esa sigo sin poder creer que, en la parte de mayor sentimiento de la canción, el vocalista se equivocara de letra … en lugar de decir ‘sentado bajo el alba, con la mirada fija hacia la nada’ dijo el estribillo de la segunda parte, ‘asomado a la ventana, con la esperanza siempre de tu llegada’…), y según me acuerdo cerraron con el clásico ‘Vuela vuela’.
Las fans nos emocionamos, brincamos, bailamos, lloramos y volvimos a disfrutar de un concierto que no pensamos volver a vivir. Y por supuesto que cantamos toooodas las rolas, porque curiosamente las letras de las canciones favoritas nunca se olvidan – por eso, menos concibo que al muy tipo, después de cantar lo mismo en tantos foros y por tantos años, se le haya pasado… –.
De regreso al momento actual (imagínenme cayendo de golpe y porrazo en mi silla de la oficina, POINGGGG!! Jajaja), en pleno dilema de ir o no ir al concierto que darán en el Auditorio Nacional, caí en cuenta que en realidad, tanto los pillines del grupo como sus representantes, los organizadores y todos los involucrados en la industria del espectáculo, ven en la nostalgia musical una fuente inagotable de recursos, pues concierto que organicen con ‘betabeles’ de antaño, concierto que seguramente estará abarrotado.
Una vez estuvo bien, pero luego de pensar que a ‘los Magneto’ seguro se les acabaron los ahorros en estos 14 años y que quieren recuperar los dineros perdidos con nuevas series de conciertos, organizados so pretexto de festejar 25 años de haber formado el grupo (¿?), decidí que a mi no me duermen con eso de las añoranzas: a otro perro con ese hueso, que yo no les doy un solo peso (con verso sin esfuerzo y toda la cosa, jajaja!!).
Nota: eso sí, si viniera Mecano no dudaría en llenarles el ‘cochinito’… jajaja!!
1 comentario:
que paso Lety solo a ti se te ocurre ir a ver a esos pelafustanes y pagar
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