viernes, 14 de marzo de 2008

Dime a quién admiras y te diré quién eres

Reza el dicho: ‘dime con quién andas y te diré quién eres’, lo cual se puede aplicar al ámbito de la ropa, la música y otros gustos, vicios y virtudes. En este caso, la cuestión es ‘dime a quién admiras y te diré quién eres’.

Pensé en esto luego de que César, por azares del trabajo, recibiera esta semana en su oficina a Lourdes Arizpe. Después de la reunión se tomó una foto con ella, y cuando me la enseñó celebré el hecho.

Yo conozco a la Dra. Arizpe por ser una de las personas que ha dedicado su vida a los estudios culturales, lo mismo que Néstor García Canclini y Eduardo Nivón, ambos de la Autónoma Metropolitana, o a Gloria López Morales y Jordi Juan Tresseras, expertos de turismo cultural a nivel mundial.

Y es curioso: uno lee sus libros, sus artículos académicos, y al tenerlos frente a frente, uno se queda mudo.

En el caso de García Canclini, por mucho tiempo estuve sondeando sus eventos académicos para conocerlo en persona, hasta que pudimos ir al Centro Nacional de las Artes, donde él iba a ser presentador de un libro. Al final del evento le pedí su número telefónico para consultarlo al redactar mi tesis. Sin embargo, unos días después, cuando me dispuse a marcarle, me pregunté ¿y qué le digo?

Lo mismo me paso con Gloria López Morales, quien un día estaba en el Sam’s de San Jerónimo. Ahí, en fin de semana, sin micrófono, ni sesión de preguntas y respuestas, ni una sala llena de asistentes. Pero tampoco pude articular palabra. Simplemente, no pude (y miren que no me considero precisamente tímida, jaja).

¿Qué decir, qué le puede preguntar uno a quienes se pueden considerar maestros del tema que a uno más le interesa en el plano profesional, a ellos que han dictado cátedra en la materia, cuyos argumentos sustentan toda una disciplina social?

Lo mismo debe pasar a los admiradores del grupo musical del momento. Lo bizarro es que, a diferencia de la estrella de moda, es atípico – e incluso casi improbable – que un investigador genere revuelo en la calle, o que se apile la gente para estar cerca de él.

Eso nos pasó cuando encontramos en el cine de Perisur a Lorenzo Meyer con su hijo. Y nosotros volados, felices porque en la fila de atrás estaba ese tipazo, cuyos conocimientos de historia y su aguda crítica son de primer nivel. Le dije a César, ‘¿Lo saludamos?’ y él me contestó ‘Tal vez no quiere que lo reconozcan’. Nos volteamos a ver y no pudimos evitar soltar la carcajada: ¡¿quién, en promedio, quiere una foto con gente de cubículo, pluma o pincel?!

Donde sí coinciden ambas ‘admiraciones’ es en tomar la foto – como con Arizpe – o solicitar que el personaje plasme su firma en un libro de su autoría. Eso lo aplicamos con José Saramago, Edgar Morin, Koichiro Matsuura y Jorge Volpi.

Y si analizamos el ‘dime a quién admiras...’, lo anterior nos lleva a una posible conclusión: somos unos nerdillos consuetudinarios, jajaja (y a mucha honra, jajaja).

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