Empezamos el año con buenos augurios, la pila bien puesta y un excelente montaje artístico en el Auditorio Nacional: El Rey León, que estará por estos lares durante 10 o 12 días más. Nosotros fuimos la semana pasada y verdaderamente nos quedamos con una muy buena impresión.
La versión es la misma que se presenta en Broadway desde hace 10 años, con la música de Elton John y Tim Rice y decenas de actores en escena que hacen vibrar al público al ritmo de ‘Jakuna matata’ – que a la fecha tarareo cuando camino en los pasillos de la oficina, jaja –.
Qué creatividad, qué espectáculo tan diferente. La sorpresa dada por el desfile de animales que se dirigían a la Roca del León para rendirle honores al recién nacido heredero, el cual incluyó enormes elefantes, un rinoceronte, aves, monos y otros felinos. En serio que qué buenas caracterizaciones, en especial la del guepardo y las jirafas, y qué decir de Timon y Pumba, siempre tan frescos.
También están espectaculares los trajes a la usanza tradicional africana, la orquesta en vivo, las percusiones, las luces, el colorido de cada escena, los efectos especiales, los amaneceres en la sabana y el movimiento de la vegetación llena de vida. Hay energía, musicalidad y emociones al por mayor.
La historia está tan bien relatada que uno se introduce por completo en ella. Sólo hacía falta que, a la usanza de los pequeños, todos gritáramos angustiados una advertencia a Simba cuando su tío Scar lo lleva al despeñadero: ‘¡Cuidado, es una trampa!’.
Eso sí, el montaje no es propiamente para niños. Si bien es cierto El Rey León de Disney, que nació como un largometraje de dibujos animados en los años noventa, es ya un clásico infantil, el musical que vimos dura cerca de tres horas y todo está relatado y cantado en inglés, así que más vale que los chiquitines sigan con ‘su peli en caris’ y dejen este evento para otra etapa.
Expresiones artísticas como esa lo llenan a uno de sensaciones positivas. Empezar así el año ha sido algo muy especial y altamente enriquecedor, al tiempo que nos muestra que nuestra ciudad se ha consolidado como destino obligado para conciertos y espectáculos de primerísimo nivel que se presentan en todo el mundo.
Lo que sigue es estar al pendiente de la cartelera y ver qué ofrece la agenda artístico cultural este 2008.
La versión es la misma que se presenta en Broadway desde hace 10 años, con la música de Elton John y Tim Rice y decenas de actores en escena que hacen vibrar al público al ritmo de ‘Jakuna matata’ – que a la fecha tarareo cuando camino en los pasillos de la oficina, jaja –.
Qué creatividad, qué espectáculo tan diferente. La sorpresa dada por el desfile de animales que se dirigían a la Roca del León para rendirle honores al recién nacido heredero, el cual incluyó enormes elefantes, un rinoceronte, aves, monos y otros felinos. En serio que qué buenas caracterizaciones, en especial la del guepardo y las jirafas, y qué decir de Timon y Pumba, siempre tan frescos.
También están espectaculares los trajes a la usanza tradicional africana, la orquesta en vivo, las percusiones, las luces, el colorido de cada escena, los efectos especiales, los amaneceres en la sabana y el movimiento de la vegetación llena de vida. Hay energía, musicalidad y emociones al por mayor.
La historia está tan bien relatada que uno se introduce por completo en ella. Sólo hacía falta que, a la usanza de los pequeños, todos gritáramos angustiados una advertencia a Simba cuando su tío Scar lo lleva al despeñadero: ‘¡Cuidado, es una trampa!’.
Eso sí, el montaje no es propiamente para niños. Si bien es cierto El Rey León de Disney, que nació como un largometraje de dibujos animados en los años noventa, es ya un clásico infantil, el musical que vimos dura cerca de tres horas y todo está relatado y cantado en inglés, así que más vale que los chiquitines sigan con ‘su peli en caris’ y dejen este evento para otra etapa.
Expresiones artísticas como esa lo llenan a uno de sensaciones positivas. Empezar así el año ha sido algo muy especial y altamente enriquecedor, al tiempo que nos muestra que nuestra ciudad se ha consolidado como destino obligado para conciertos y espectáculos de primerísimo nivel que se presentan en todo el mundo.
Lo que sigue es estar al pendiente de la cartelera y ver qué ofrece la agenda artístico cultural este 2008.
P.D.: Descanse en paz Andrés Henestrosa, maestro oaxaqueño de nuestras letras.
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